Cocktails de vino bajos en alcohol: la nueva propuesta de Emilia que revoluciona al mundo de las bebidas
Emilia lanzó una línea de cocktails bajos en alcohol y listos para tomar que son ideales para disfrutar en esta temporada de verano Lo mejor de dos mundos, la unión perfecta entre la tradición del vino, con esos viñedos rebosantes que crecen bajo el sol mendocino, y la joven innovación de una bebida 100% natural, […]
Emilia lanzó una línea de cocktails bajos en alcohol y listos para tomar que son ideales para disfrutar en esta temporada de verano
Lo mejor de dos mundos, la unión perfecta entre la tradición del vino, con esos viñedos rebosantes que crecen bajo el sol mendocino, y la joven innovación de una bebida 100% natural, deliciosa y de bajo contenido alcohólico. De eso se trata el nuevo lanzamiento de Emilia, que inaugura así una nueva categoría de bebidas: cocktails de vino listos para beber, con burbujas finas y pura frescura.
Es necesario entender el contexto global: en los últimos años el mundo está protagonizando un importante cambio en el modo de beber, con consumidores que eligen bebidas más ligeras, ligeramente dulces, fáciles de tomar, que representen un estilo de vida relajado y sin preocupaciones. La propuesta de Emilia es una respuesta perfecta a esta tendencia, con apenas 7% de alcohol y sabores pensados para todos los gustos.
La nueva línea se compone de cuatro etiquetas para disfrutar durante todo el día: Spritz, Sangría, Clarea y Rosé. Son ideales como aperitivo en un atardecer en la terraza, también para el brunch del fin de semana, en la playa veraniega y en la pileta al aire libre, para los días de sol intenso y para las noches de brillantes estrellas.
Cada etiqueta se elabora en base a distintos varietales de cepas cosechados de manera temprana, de manera de que mantengan su frescura natural y ligereza. Una vez elaborado el vino, se infusiona en los mismos tanques con una mezcla elegida de frutas y hierbas que le da su personalidad final. Son cocktails listos para beber; tan solo hay que servirlos fríos en una copa o vaso con abundante hielo, manteniendo así su temperatura ideal por más tiempo: más simple, imposible.
Las cuatro variedades
Las cuatro propuestas comparten un mismo espíritu, con sabores y varietales que las diferencian.
Clarea se elabora en base a un vino de uvas Semillón y Chenin, y se infusiona luego con limón, flor de sauco, vainilla y jengibre. Al servirlo, se le puede sumar una rodaja de limón o unas hojas de menta que permitirá remarcar sus aromas frutales.
De color anaranjado, el Spritz es un corte de Pinot Noir y Malbec, que muestra el aroma refrescante de naranja y un toque de bitter que le da carácter. Es delicioso sólo con hielo, también con una rodaja de naranja o un gajo de pomelo que perfumen la copa.
La Sangría juega con la tradicional bebida nacida en España, combinando uvas Malbec y Bonarda con naranja, botánicos y jugo de limón. Servido con rodaja de naranja o unas hierbas como romero fresco, gana incluso más potencia aromática.
Por último, el Rosé nace de uvas Syrah y Bonarda de cosecha temprana, y suma sabores a pomelo, hibiscus y lima. Con unos frutos rojos o unas hojas de menta, remarca sus aromas más florales.
FUENTE: La Nación / Nota